Saturday, June 25, 2011

Mi segunda semana 13/06/2011- 18/06/2011

Los practicantes del Museo del Baile Flamenco tienen que hacer mucho. Yo, por ejemplo, he aprendido las reglas de trabajo en la recepción, en el bar, en la oficina, y en la tienda. Además, muchas veces yo tengo que trabajar como guía e interprete.
Por eso, normalmente yo empiezo el día en la recepción. En la recepción tengo que saludar a los clientes, decirles como se navega el museo y cambiar el dinero. También, estoy a cargo de contestar el teléfono y hacer reservas para el espectáculo. Después de trabajar en la recepción yo tengo que trabajar en la tienda o el bar. Cuando trabajo en la tienda, no hay mucho que hacer pero tengo que cambiar el dinero cuando los clientes compran un recuerdo. Y cuando la tienda no está llena de gente yo paso por la arreglando y organizando las cosas.
Me gusta trabajar en el bar. Después de contar todo el dinero en la caja e ir de compras para los refrescos, jugos y cervezas, yo puedo hablar otra vez con la gente que hizo sus reservas más temprano en el día. Me gusta hablar con los clientes porque a mí me parece interesante observar la variedad de lugares de donde vienen y sus razones de visitar Sevilla. Y creo que a la gente les gusta cuando una persona se interesa por la.
Cuando no tengo que trabajar en el esos puestos tengo que notar reservas en la oficina. No me gusta trabajar en la oficina porque no hay mucho que hacer y no puedo hablar con los clientes.
Durante mi primer día en el museo yo tuve que interpretar lo que un cliente dijo a una jefa mía. Fue mi primera vez trabajando como intérprete y era muy difícil cambiar del español al inglés. Pero ahora es mucho más fácil. Es bueno que interpretar sea más fácil porque ayer yo tuve que dar mi primer guía en español. Pero, mi jefe no me aviso que la guía será en español, me dijo que será en ingles. Por eso, yo tuve que traducir todas mis notas muy rápidamente durante la guía. Aunque no fuera perfecto, creo que yo hice bien.
Y esos son las cosas que yo tengo que hacer. Todavía aprendo, pero ahora yo entendiendo la mayor parte de todos los puestos.

Friday, June 10, 2011

Mi primera semana 06/06/2011-11/06/2011

Esta primera semana en el Museo del Baile Flamenco ya ha presentado unas situaciones difíciles. Yo he aprendido los diferentes puestos en que yo voy a trabajar durante mi estancia en la práctica. Voy a trabajar en la recepción, en la tienda, como guía y preparando el museo antes de los espectáculos. Todos los puestos son bastantes fáciles pero a veces situaciones inesperadas ocurren.
Cuando yo estaba en la recepción, el teléfono sonó. En ese momento yo aprendí que una parte de mi trabajo requiere que yo hablo por el teléfono. No me gusta hablar por el teléfono porque, para mí, es más difícil que nunca entender lo que la otra persona dice. Pero yo lo hice sin quejarme y terminó bastante bien y ahora no es un problema. Ya después de una semana no tengo miedo de hablar por teléfono.
Pero todavía existen problemas en mi trabajo. Con este particular problema yo he peleado por muchos años. Es el problema de mi acento gringo. No sé porque pero hace muchos años que yo estudio español seriamente pero todavía no puedo hablar con un acento que suena muy autentico. Normalmente no causa una ruptura en mis conversaciones. Pero este viernes yo tenía una falta de comunicación. Desde el inicio de mi conversación con este pareja mayor española yo sabía que esta conversación no será perfecta. Y no era. Yo los dije todas las cosas sobre el museo y las aulas por cual pueden pasar pero no a mi me parecían entender muy bien. Al final de nuestra conversación, en vez de decirme que ellos no me han entendido muy bien, el hombre giró a mi colega y la preguntó si ella era española o no. Dijo múltiples veces que necesitaba una española y él no quería hablar conmigo. Este comento no solo me ofendió un poco, además me quitó la estimación que yo tenía en mi misma. Yo he intentado a mejorar mi acento pero en vez de ayudar mi claridad, ha confundido a los demás aun más que antes. Y es por eso que ahora estoy muy frustrada con mi boca y mi mente.
Estoy enojada con mi boja porque no puede producir los “r”s perfectos. Y estoy enojada con mi mente porque cada vez que no digo una palabra perfectamente, me pongo más y más frustrada y por eso analizo lo que digo más y más hasta estoy tan estresada sobre mi pronunciación que yo no puedo ni formar una idea completa.
Por eso, ahora solo puedo decir que estoy... frustrada.